jueves, 2 de abril de 2015

Epitafio de ese alguien con... Daño cerebral...


"Bienaventurados los que entienden que aunque mis ojos brillan, mi mente es lenta.
" Bienaventurados los que saben que mis oídos tienen que esforzarse para comprender lo que oyen.
"Bienaventurados los que al mirarme no ven la comida que dejo caer en el plato.
"Bienaventurados los que disimulan ante mi extraño caminar y mis manos torpes.
" Bienaventurados los que comprenden que aunque no hablo, mi corazón les dice cuánto los amo. 
"Bienaventurados los que me respetan y aman como soy y no como ellos quisieran que fuera.
" Bienaventurados los que con su amor y sus cuidados me acompañaron en mi peregrinar al encuentro con Dios...


Tomado de La Fuerza de Sheccid 

Quiero ser en tu vida algo más que un instante,
algo mas que una sombra y algo más que un afán.
Quiero ser, en ti misma, una huella imborrable
un recuerdo constante y una sola verdad.
Palpitar en tus rezos con temor de abandono.
Ser, en todo y por todo, complemento de ti.
Una sed infinita de caricias y besos; 
pero no una costumbre de estar cerca de mi.
Quiero ser en tu vida una pena de ausencia 
un dolor de distancia y una eterna ansiedad.
Algo más que una imagen, y algo más que el ensueño
que venciendo caminos, llega, pasa y se va.
Ser el llanto en tus ojos y en tus labios la risa.
Ser el fin y el principio, la tiniebla y la luz,
y la tierra y el cielo; y la vida y la muerte.
Ser, igual que en mi vida, has venido a ser tú.



Martín Galas.